Chimenas y calderas

Chimeneas: convierte tu hogar en lugar cálido y acogedor

Es común ver en hogares o en empresas grandes estructuras con dirección vertical que emanan humo producto de las combustiones. Se trata de las chimeneas, esos conductos que han sido usados desde hace muchísimos años y que son tan útiles en cualquier estancia.

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Conocer más sobre este tipo de construcciones, sus partes, sus funciones exactas, sus características y demás aspectos importantes no está de más. Por esta razón queremos hablarte de todo esto y mucho más, así que ¿qué tal si continúas leyendo?.

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¿Qué son las chimeneas?<

Para empezar, debes saber cuál es la definición de chimeneas. Como mencionamos al principio, se trata de unas estructuras de gran tamaño ubicadas de forma vertical que permiten el ascenso del humo proveniente de la combustión.

Aunque existen otros procesos que también toman el nombre de chimenea (como, por ejemplo, cualquier conducto que lleve hacia arriba algunos tipos de sustancia), esta vez nos enfocaremos en aquellas chimeneas construidas por el hombre.

Esto sin dejar a un lado, claro está, que existen conductos que se forman de manera natural. Sin embargo, las chimeneas que se disponen con un objetivo específico cuentan con ciertas características que las naturales no tienen.

Lo que sí tienen en común todas las chimeneas es que liberan aquellos gases que pueden resultar dañinos o, por lo menos, no son oportunos dentro de una estancia (natural o no). En este sentido, estas estructuras tienen algunas divisiones, y de ellas te hablaremos a continuación.

Partes de una chimenea

Si bien es cierto que por fuera las chimeneas parecen unas estructuras simples, la verdad es que están conformadas por varios elementos. Cada uno de ellos tiene una función específica, y a continuación desglosaremos estos aspectos de abajo hacia arriba.

Suelo: por supuesto, toda chimenea debe tener una base que la sostenga. En esta parte de la estructura se ubicarán los troncos de donde se producirá el fuego cuando sea el caso.
Esto es común en los hogares, pero en las empresas no siempre se usará la madera para producir candela.
Eso sí, en ambos casos el suelo donde se construyó la chimenea debe ser de un material fuerte y estable.

Hogar: inmediatamente después del suelo se ubica el espacio conocido como el hogar, y es donde se guarda toda la leña que, posteriormente, producirá el fuego.
Es importante que esta zona de la chimenea esté protegida de manera correcta, pues ahí se prenderán las llamas que darán calor a la estancia.

Leñero: el leñero no es más que la zona donde se guardan los troncos. No es obligatorio que todas las chimeneas lo tengan (por supuesto las chimeneas eléctricas no lo necesitan), pero podría ser muy útil para ahorrar tiempo al momento de buscar leña.
Puede estar ubicado debajo del hogar que acabamos de explicar o a un lado, el lugar tampoco debe ser exacto.

Regulador de tiro: es importante controlar la cantidad de aire que puede entrar del exterior a la chimenea, y para ello será necesario contar con un regulador de tiro.
Se trata de una manilla ubicada en la puerta de la chimenea que se puede ajustar dependiendo de la necesidad de calor del espacio, aunque cuando no se está usando lo más recomendable es que el regulador de tiro se mantenga cerrado.

Campana: la campana se ubica encima del hogar, y es la conexión entre la zona donde estará el fuego y el conducto que llevará el humo al exterior.

Tubo: el tubo de la chimenea es una de las partes más importantes de la estructura. Como su nombre lo indica, se trata del conducto que se alza hasta salir de la estancia donde está ubicado.
Los materiales de construcción de los tubos es algo sumamente importante para tener en cuenta. De ellos podemos destacar los ladrillos y el acero, y elegir el mejor dependerá del lugar donde se ubique la chimenea.
Por ejemplo, si el tubo está en contacto directo con el fuego, se recomienda usar el acero que aguanta altos niveles de corrosión.

Salida del humo: es otro de los elementos fundamentales de las chimeneas, pues de la salida del humo depende que la estancia se convierta en un lugar acogedor y no en una habitación calurosa llena de gases.
Finalmente, la salida de humo se corona con un sombrero para chimenea. Este elemento está dispuesto para cumplir con dos funciones: la primera es despedir el humo que ya se ha enfriado, y la segunda evitar que entren nuevamente a la estancia. 

Como verás, cada una de las partes de la chimenea son claves para cumplir con el objetivo final de estas estructuras. Sin embargo, no basta con conocerlas, también hay que saber cuáles son las características que más se adaptan a tus necesidades.

Características de una buena chimenea

Elegir la mejor chimenea no es una tarea sencilla, pues debes tener en cuenta las características específicas de cada una de ellas. Después de eso decidirás cuál de todas se adapta a tus espacios, a tu presupuesto y, por supuesto, a lo que necesitas para tu espacio.

Para ayudarte con esto hemos hecho una recopilación de las cualidades que debe tener una buena chimenea.

Diseño versátil: una chimenea de calidad es aquella que puede ubicarse en cualquier lugar.
No importa si había una construcción antigua en ese espacio o si es reducido; sabrás que estás frente a una buena chimenea cuando veas que puedes instalarla en una esquina o en el centro de la estancia sin problemas.

Seguridad: la seguridad de las chimeneas es imprescindible. No importa si su funcionamiento es a gas o a través de la electricidad; es fundamental que evalúes que el riesgo de accidentes sea mínimo.
En este punto en específico te recomendamos prestarle especial atención a las rejillas que están en el hogar, la zona donde se produce el fuego de la chimenea.
Sería ideal que tengan una protección, sobre todo si hay niños dentro del hogar.

Limpieza: este aspecto suele dejarse a un lado, pero es importante que la chimenea que elijas produzca la menor cantidad posible de residuos.
Si es una chimenea que saca el calor de la leña, lo más seguro es que venga acompañada de muchas cenizas.
Lo mejor será elegir una estructura que no deje tanta suciedad y que, además, sea muy sencilla de limpiar.

Precio: sabemos que una de las cosas que evidencian la calidad de una chimenea (y realmente de cualquier objeto dentro del hogar), es el precio.
En el caso de las chimeneas, será elemental que evalúes el costo de ellas y la relación con sus cualidades.
Es importante que tu elección esté dentro de tu presupuesto y que también esté acorde a las necesidades de tu estancia.

Estas son algunas de las características que deben tener las buenas chimeneas, así que deberías tenerlas guardadas para cuando vayas a hacer la elección para tus espacios.

¿Para qué sirven las chimeneas?

Tal y como lo mencionamos al principio, las chimeneas tienen la finalidad de dar calor a estancias tanto grandes como pequeñas. Pero además de esta misión principal, estas estructuras pueden tener la finalidad de decorar las estancias.

Pero enfocándonos en su objetivo principal, las chimeneas pueden dar calor a través del proceso de combustión. Después de que la estancia tenga la temperatura deseada, los gases sobrantes deben salir a través del tubo de la chimenea.

¿Cómo funcionan las chimeneas?

Bien, ya que conoces algunos aspectos básicos de las chimeneas, llegó el momento de hablar sobre el funcionamiento de ellas. 

Anteriormente mencionamos las partes de estas estructuras y su objetivo principal, ahora vamos a comentarte cuál es el proceso que cumple cada una de ellas.

Como ya lo hemos dicho, la combustión es el proceso que permite la obtención de calor de las chimeneas. Para ser más exactos, todo este funcionamiento se da gracias al fuego proveniente de la leña, en el caso de las estructuras tradicionales.

En los otros casos, es el gas y la electricidad los que producen el calor, pero esta vez nos enfocaremos en la leña. En este sentido, lo primero que se necesita son troncos limpios y cuidadosamente seleccionados; no todos producen el fuego que necesita la chimenea.

Después de ubicar a la leña dentro del hogar, la zona dispuesta para que la combustión se lleve a cabo. Una vez que los troncos son encendidos, el aire exterior comienza a calentarse hasta llegar a toda la estancia.

De manera específica, debemos decir que este sistema se le conoce como presión negativa. Entra el aire del exterior, se calienta y sale inmediatamente hasta subir la temperatura del espacio donde está ubicada la chimenea.

Los gases resultantes de este proceso de combustión se expulsan a través del tubo de la chimenea, y es importante que estén regulados por el tiro que mencionamos anteriormente. Además, el tiro también es el encargado de evitar que los gases vuelvan a entrar al hogar.

Otra cosa importante respecto al funcionamiento de las chimeneas son las conexiones tanto internas como externas. Para que el proceso de calentamiento y salida del aire no se vea interrumpido por ningún obstáculo en la estructura.

Para ser más exactos, las chimeneas solo tendrán un buen funcionamiento si carecen de estrechamientos, esquinas, escalones o cualquier otro tipo de doblez en el tubo. Sumado a ello, debes asegurarte de que los materiales sean de calidad y resistentes a la corrosión.

Tipos de Chimeneas

Las primeras chimeneas tenían características muy sencillas y, por ende, su funcionamiento también era sumamente limitado. Sin embargo, con el pasar del tiempo se le han agregado muchas otras cualidades que son provechosas para cualquier estancia.

Estas mismas variables son las que propician la división de varios tipos de chimeneas. A continuación te hablaremos de ellas para que conozcas tanto los lugares donde puedes instalarlas como sus desventajas. ¡Échale un vistazo a esta lista!

Chimeneas de leña

Las chimeneas de leña son el tipo más común y posiblemente el más antiguo de estas estructuras.

El calor que es capaz de proporcionar es uno de los más potentes que conseguirás, y con solo una de ellas podrás calentar una estancia de gran tamaño sin esfuerzo.

Para instalarlas deberás tener un espacio lo suficientemente grande y seguro, pues en este tipo de chimeneas la seguridad es uno de los factores que más debes cuidar (ya sabes, por la llama proveniente de los troncos).

Otras consideraciones:

No es posible instalar este tipo de chimeneas en edificios vecinales ni en viviendas compartidas. Es mejor hacerlo en aquellos hogares que están en zonas abiertas y no en comunidades; los chalets son, entonces, una buena opción.

Es difícil regular la temperatura.

Debes estar atento constantemente al fuego y a su alimentación. Los troncos suelen consumirse muy rápido, así que será necesario renovarlos en cortos periodos de tiempo.

Los residuos pueden ser un problema. Las chimeneas de gas despiden muchas cenizas.

Chimeneas de gas

Después de las chimeneas a leña, podemos decir que las chimeneas de gas son las más usadas en todo el mundo. A diferencia de las primeras, estas no necesitan de troncos para generar fuego, pues lo hacen a través del gas.

Por cierto, el gas utilizado es el mismo que se usa para los fogones de la cocina, y el encendido es parecido. Ahora que mencionamos el encendido, debes saber que es posible controlarla, incluso, a través de un mando a distancia.

Otra cosa que diferencia las chimeneas de gas de las de leña es que la temperatura es regulable, lo cual es sumamente positivo cuando las estancias son de tamaño reducido.

Otras consideraciones:

Los costos de instalación y de mantenimiento de las chimeneas de gas son mayores que las de leña.
El montaje es más costoso porque debe llevarse a cabo por personal cualificado, mientras que el precio del gas puede suponer un gasto sumamente elevado.

Sus materiales también son costosos, y a diferencia de las chimeneas de leña, deben usarse aquellos que estén especialmente diseñados para estas instalaciones.

En el caso de las viviendas más apropiadas para su instalación, podemos destacar también a los chalets y a los hogares unifamiliares.

Su tamaño es mucho menor que el de las chimeneas de leña, lo que propicia que pueda ubicarse en estancias de menor tamaño sin problemas.

Las llamas son estáticas, tal como ocurre con las llamas de los fogones, lo que puede garantizar una seguridad mayor a la de las chimeneas de gas.

Chimeneas eléctricas

Las chimeneas eléctricas son las más decorativas que podrás encontrar. Sin embargo, debemos decir que su capacidad de generar calor puede ser menor a la que ofrecen las chimeneas que mencionamos anteriormente.

La tecnología es, sin duda, la protagonista de este tipo de chimeneas, pues gracias a ella su funcionamiento es óptimo. Para ser más específicos, este tipo de estructuras está basado en el uso de resistencias eléctricas para generar calor.

Sin embargo, y como dijimos al principio, puedes optar por chimeneas eléctricas sobre todo si quieres decorar tus espacios. La factura de la electricidad puede ser realmente alta si solo cuentas con este tipo de chimeneas para la calefacción.

Otras consideraciones:

La ventaja más destacable de las chimeneas eléctricas es que son sumamente seguras y también muy limpias. Al no generar una llama real, no despide cenizas ni tampoco supone un riesgo si de accidentes se trata.

No es necesario, tampoco, mantenerla vigilada. Puede funcionar sin necesidad de atención e incluso puede ser controlada a distancia con aplicaciones.

Tienen muchísimos diseños para elegir. Puedes escoger entre una chimenea eléctrica con la pantalla plana o entre otra que tenga la simulación de llamas.

No será necesario usar ni troncos ni gas para su funcionamiento. 

Las chimeneas eléctricas se pueden instalar en cualquier estancia sin importar su tamaño ni su ubicación, solo necesitarás un enchufe cercano.

Chimeneas de bioetanol

Volviendo a las llamas reales, queremos hablarte sobre las chimeneas de bioetanol. Este combustible es uno de los más seguros para producir fuego, y también es uno de los que aportan mayor rendimiento energético.

Lo mejor de todo es que las chimeneas de bioetanol no necesitan ningún tipo de instalación. Después de comprarla, basta con ubicarla en el espacio dispuesto para ella para que empiece a funcionar. 

Teniendo esto en cuenta, podemos decir que las chimeneas de bioetanol son las más adecuadas para trasladar de un lugar a otro, así como también son una buena elección cuando el espacio es reducido.

Otras consideraciones:

Cómo elegir la chimenea ideal

Elegir la chimenea adecuada no es un proceso sencillo, así que te recomendamos tomarte todo el tiempo necesario para hacer el estudio de tu espacio, del tipo de alimentación que tendrá la estructura y, por supuesto, del dinero que tienes destinado para ello.

A manera de conclusión, enumeramos los aspectos más importantes que debes tener en cuenta:

  1. Tipo de combustión.
  2. Medidas.
  3. Diseño.
  4. Ubicación.
  5. Precio.

Sumado a ello, la ayuda de un profesional en la materia no está de más. Con toda esta información, seguro tomarás una excelente decisión para tener la mejor chimenea.